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Etiqueta: hombre torcido

Bajando por el lado sur del monte Buria se ve la cueva de la novia

Bajando por el lado sur del monte Buria se ve la cueva de la novia. Se cuenta que allí aún reside una novia despechada que fue plantada en el altar por un novio torcido. La historia dice que tras más de 3 años de noviazgo, una pareja decidió casarse por la iglesia. Convocaron la boda para a la primavera, compraron una casa, la arreglaron, la pintaron, se hicieron con un ajuar, pusieron sus nombres en el buzón de la calle. Y dos días antes de la boda la engalanaron y perfumaron con aromas africanos, para que cuando entrasen les pareciese más nueva.

La mañana de la boda, el novio se levantó torcido. Si se miraba al espejo se veía inclinado hacia el lado izquierdo y por mucho esfuerzo que hiciera, no podía colocarse derecho. Era como si un palo se le hubiese metido en la espalda y le impidiese moverse.

Y empezó a pensar que si tenía hijos, estos podrían salir como el, torcidos. Y que además en el parto podrían tener complicaciones. También pensó que en las fotos de la boda tendría que pedir a todos los invitados que se torciesen como el para las fotos, y así no salir solo el torcido. Y se empezó a imaginar todo tipo de situaciones en las que un hombre torcido no tendría futuro.

Y salió de la casa de sus padres para nunca volver. Pasó por delante de la casa de la novia, le iba a decir que no se casaba, pero al ver su sombra torcida en la calle le dió vergüenza y no la llamó.

Cuando ella llegó a la iglesia y él no apareció, se sintió tan despechada que salió sin mirar atrás, subió al monte y se refugió en una cueva. Nunca nadie la encontró. Los rumores decían que estaba en una cueva escondida. En realidad en la cueva vivía el novio que encontró en su camino de huida a unos juncos que, torcidos como él, parecía que le indicaban el camino a seguir. Y se metió en ella. Y allí vivía.

La novia había salido por otro camino y se encontró a Jeremías, el anciano que temblaba al hablar y se ofreció a ayudarle.

 

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