Big Bang

Sentí su mirada clavándome como un pelele. Usted lanzando dardos irisados desde sus ojos en blanco y negro, yo paralizado contra el estucado. Se percató hasta el bedel que siempre duerme.

No obtendré vehemente respuesta, lo asumo. Pero al menos no cierre su mirada salvo causa mayor.

Andamos escasos de big bangs 

Deshoras

Pasaron seguidos tres coches azules

será que sonríes cuando anochece

tenemos pendiente un cine a deshoras

y desayunar cerveza en la cama

debería escribirte todas las mañanas

hacerte la compra, pintar tus ventanas

y me paso las horas soñando tu cara

pensando que sabes que esto no acaba

mientras celebremos nuestra primavera

Églogas

A lo mejor ha advertido cierta ausencia de halagos, chascarrillos y cuitas hacia su presencia. No se inquiete, anduve formándome con sabios que aún la ignoraban y costome mucho darles a entender toda su prestancia. Al final convenciles de colectar monedas doradas con las que construirle el dolmen que es de mérito que usted tenga. Ellos me dejaron turbado con su lengua. Urgiría notarla pronto, o me veo escribiendo églogas

Bucle

He venido del concierto al que usted no vino. Conspiraron contra su sitio, pero lo supe mantener hábil para su presencia. Han quedado la marca de sus bailarinas, el sudor no derramado y los gritos de los bises, en la taquilla de la entrada. Tengo el ticket de sus cervezas y la mano abierta por si sus dedos.

Ha habido noches que me he encontrado más solo, pero habrá noches que inventaremos en bucle hasta que se materialicen.

Riffs

Hay riffs de guitarra que me recuerdan la sombrilla que forman sus pestañas. Largos y cadenciosos, deseando que no terminen. Imagino una caída de sus ojos como siete minutos de melodía final. Hasta un guitarrista ciego se inspiraría si usted le mirase, redefiniendo el blues.

Movie

Creo verla en las series de televisión, creo verla hasta en los descansos. La imagino recibiendo premios, la intuyo agradeciéndolos sonriendo a cámara. Me quedo siempre hasta los créditos por si aparecen sus iniciales, me quedo esperando ahora por si me invita al piloto de su próxima aparición

Que ganas…

Que ganas de abril, de sacar mi playlist y dedicarle mis paseos saltando baldosas. Que ganas de primavera, de sembrar mensajes inocuos, cargados de sutilezas. Que ganas de risas, de líquidos rubios, de rubios atardeceres. Que ganas de camisetas, que ganas de usted, señora

Año nuevo

Termina el año chino del perro, y aún no hemos escuchado juntos el año del gato de ese cantante desgarbado que arrasaba en los lentos de las discotecas en las que nunca coincidimos. Yo, que empiezo siempre el año dos veces en enero, voy a dedicarle una canción en la radio, como antaño. A lo mejor así bailamos, aunque sea con el pensamiento.