Aduana

Ya sospechan de mí en el control de aduanas, todos los días paso versos de contrabando. Los reconocen por las rimas asonantes que no paran de moverse. He intentado el soborno mostrándoles una foto suya, pero piensan que la he sacado del semanario de las musas.

Tengo un presentimiento, solo me creerán si un día paso a su lado convirtiendo la presunción en resentimiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *