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Exoplaneta

Era marzo, lo recuerdo por las tres lunas llenas y porque yo vivía en una casa baja con papeles grises. Una cerilla en forma de tácito consentimiento, y todo ardió. Con pasta de lana le compuse hojas que llené a ritmo de cálidos latidos escoceses, oro líquido lo llaman. Ahora vivo en la azotea de mis miedos, coloqué sus fotos en paredes que ni sabía que existían. Y le sigo escribiendo. Voy a acabar viviendo en un exoplaneta, espero que tengan tinta y papel.

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Publicado en #1minuto microrrelato poemas

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