Museo

¿Por qué lo llaman museo si nunca la encuentro dentro? Aunque me gusta la sorpresa cuando se presenta etéreamente y me dicta, prefiero un lugar de encuentro, una conversación banal para mirarla y un recuerdo para reconstruirlo mil veces.
Siga siendo mi musa como usted prefiera, señora. A estas alturas no puedo ponerle condiciones. Y los museos… ellos se lo pierden.

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