Siete

Hoy rescaté el poema siete de la colección que le dediqué a su retrato, lo he retocado, volteado y desordenado pero sigue mirándome a los ojos. Yo puedo jugar con las palabras, pero usted hace magia con la mirada. Así no es de extrañar que componga a esta velocidad aunque usted solo mire de pasada estos versos

Bufanda

No me gustan estos días en los que el frío se acomoda tan rápido, porque aún no terminé de tejerle la bufanda de los epítetos cariñosos. Ando buscando la lana que le acaricie y proteja el cuello, y el punto de cruz que no se apelmace con la niebla de los versos aún por publicar.

Derivadas

Me sale hasta en las fórmulas trigonométricas, con forma de función a despejar. Yo que me pierdo entre integrales la veo con forma de espiral y ya todo es una incógnita. Si le envío unos paréntesis, espero que sepa encontrarme. Con usted todo se eleva a Y, hasta las parábolas sin solución. Nos queda el infinito por derivar

Besos

Tus besos se derriten, congélanse, se retraen, se evaporan, inquietánme, sedúcenme, se distancian, desaparecen, se atomizan, enérvanme, excítanme, desvanecénse, amanecen, me despiertan, anochecénme. Que ganas de que se materialicen

Dique

Encontré las baldosas de agua, encargué los cuadros de sal, le compré las sandalias de espuma y hasta traje músicos del norte que escriben en papel la música que le dejo en mensajes y la convierten en olas. Me ilusiona pensar que el dique construido en su honor junto a mi cabaña, servirá para aprender a bucear en lo que usted respira

Tormentas

No he podido recuperar el sabor de los besos del martes, y eso que he rascado en las fotografías que nos hicimos nada más salir de la oscuridad de su lecho. Me dejé en su casa el abrigo de agua y tendré que pasar a buscarlo porque anuncian tormentas para el año que viene. Si le viene bien, señora, acudiré mañana cuando inaugure el desayuno frente a la ventana. La estaré mirando desde la calle.

Daltonismo

Me acuerdo tanto de las películas que no hemos ido a ver, que las voy a coleccionar por si no vuelve a mi casa. Me pasa lo mismo con esos líquidos que aún no hemos compartido y que reposan dormidos hasta que nos despertemos juntos. Me pregunta mi perro de que color aparecerá por la puerta, creo que es daltónico desde la última vez que usted vino. Yo voy a seguir escribiendo aunque haga días que no pasa por mi ventana a leerse

Madison

Nos quedaron bares sin visitar y tardó poco el taxista en llegar.
Algo para celebrar, tendremos paseos que retomar
Imágenes que enmarcar, un puente de Madison sin cruzar
Una canción sin bailar, un poema sin terminar

Espuma

Si tuviéramos el mar más cerca, haría al menos dos días que le habría compuesto una sinfonía de mareas y tres poemas de espuma. Pero con lo que tengo cerca, me llega justo para salpicarle en mi bemol el charco de la esquina y pintarle este texto como graffiti en su puerta. Lástima que me hayan visto las autoridades y tenga que esconderlo, pero usted sabrá encontrarlo.

Colores

He estado esperando a ver sus letras verdes, pero hoy ha debido ser un día gris. Sospecho que mis textos rosas le han hecho sentir de color negro. Y siento los malentendidos sobre todo si son de color almendra. No me ponga en color rojo que aún quedan tonos de amarillos como el submarino. Yo solo quería teñir en azul los momentos ámbar, y decirle que, aún con distancia, podemos pintar muchas cosas.