¿Y qué hacer cuando no puedo ni componerla?

¿Y qué hacer cuando no puedo ni componerla?. Pasea por sitios que no conozco, deja sombras por dónde ni paso y se sienta a descansar en lugares que aún no han bautizado. He compuesto un crucigrama sin definiciones que solo se completa con sus letras, he avisado a astronautas para que descubran estrellas con su nombre, pero los llaman del ministerio y se me dispersan. Convoqué torneos a los que sólo podían asistir damas con los que compartía retazos de locura y nadie vino. Y aquí estoy, con un pentagrama en la mesa, un lápiz en la mano, y una esperanza vana de que me lea y se inquiete.

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