He revisado mi política de privacidad

He revisado mi política de privacidad y usted sale en todas mis bases de datos. Le he mandado requerimientos con pasantes pero se pierden en el laberinto de sus ojos. Me tendrá que firmar un permiso para poder seguir mandándole los etéreos textos que me provoca. Yo los llevo en una carpeta, listos para la firma. Yo se los dejaría en su cuaderno de espirales, ese que me llama por las tardes a la hora de la siesta, pero prefiero verla marcar las casillas de mis formularios con la tiza que compartimos los martes. Lo de la firma es un mero trámite, sabe que seguiré escribiendo. Lo de las denuncias lo dejo en sus manos.

Ahora que había elaborado un mapa de granos de arena

Ahora que había elaborado un mapa de granos de arena, sale usted descalza a la playa y me desubica hasta las dunas que no se movían desde la última foto que les hizo. Me han llamado del ministerio de mareas, quieren una actualización a más tardar mañana a la noche. Así que le he marcado con bígaros la senda que debe seguir. No se salga de ella a ser posible. Al fondo le he preparado una banda tocando “Paint in Black” en modo orquestina. A mi no me sacará a bailar, primero porque se me da muy mal danzar en vertical, y segundo porque ando escribiéndole estas pautas de comportamiento mediterráneo que no sentarán cátedra, pero me entretienen.