En la distancia eres más deseable

En la distancia eres más deseable

sabiéndote lejos te tengo más ganas

sin verte, deseo saber que haces

sin hablarte, quiero saber que piensas

 

En la distancia eres más deseable

porque no puedo calmarte

porque no puedo mirarte

porque no puedo besarte

 

En la distancia eres más deseable

porque no tengo tu calma

porque no tengo la curva de tu espalda

porque no encuentro tus ojos

 

En la distancia eres más deseable

y si doy un paso no sé si me acerca o me aleja

y si pasa un minuto no sé si es el último sin ti

y si no sé de ti, temo que me olvides

 

En la distancia eres más deseable

por eso te escribo aunque no lo leas

por eso te canto aunque no me escuches

por eso te amo aunque sea lo último que haga

 

En la distancia eres más deseable

y no quiero distancia

y no quiero silencio

y no quiero soledad

necesito nombrarte y que respondas

 

Todo música

Que sepa usted, señora, que voy a poner unos altavoces desde su casa a la oficina, que voy a poner esas canciones que le motivan, que le enardecen, que va a sonar la canción de su vida mientras cruza la calle, que va a sentir como tiembla el suelo del ascensor con el sonido de unos timbales. Que cuando llegue a su silla, señora, ya no sabrá si está sonando la melodía de su vida, o la novena de Beethoven. Y al cruzar de nuevo de acera a acera, no sonarán ni sus zapatos porque será como caminar entre algodones. Y así todos los días, señora. Y cuando llegue la hora de volver a casa, tendrá la música más relajante que pueda imaginar, tan relajante que hasta los zapatos se le despegarán solos de los pies e irá descalza por una alfombra con forma de pentagrama. Y cuando encuentre la paz de su hogar, señora, habrá cien violinistas componiendo solo para usted, a los cuales, si me deja, dirigiré desde la sombra.

No hay nada comparable a bailar con tus ojos

No hay nada comparable a bailar con tus ojos, Aunque no te hayas dado cuenta, siempre bailo con ellos. Como diría Elton John, he olvidado si son verdes o azules, o quizás no, porque se que son color almendra, pero si no me marcan el compás ni se bailar, ni se respirar. Y a veces bailo sin verlos, pero es casi mejor imaginarlos. Ya los soñaba antes de tenerlos a dos centímetros de mí, como no voy a dibujarlos en mi mente si los he disfrutado tan cerca que podía tocarlos con el aliento. Y ahora que los siento lejos, son más deseables, porque creo que miran perdidos y solo yo sé guiarlos.

De ti depende

De ti depende. De ti depende que no tengas que regar más veces las macetas de la ventana porque provocaré que llueva; que llegue el autobús a la hora, porque yo lo conduciré; que no sueñes en blanco y negro, porque daré brochazos de color a tus sueños; que no te duelan más los pies, porque acolcharé las aceras por donde pases; que no oigas reproches, porque yo los callaré; que haya siempre un motivo para levantarse, porque crearé un mundo nuevo cada mañana. De ti depende. Lo que dependía de mí ya está hecho, era hacerte llegar este mensaje

Estaba observando esa foto que te hice un día mientras dormías

Estaba observando esa foto que te hice un día mientras dormías. Eran las siete de la mañana. Me pareció sentir tanta placidez, que no dudé un momento en sacar mi cámara y hacerte la foto. Te la enseñé el día que la convertí en un póster y decoré mi despacho con ella. Decías que no te gustaba que cualquiera que entrase la pudiese ver porque era un instante tuyo íntimo. y podía considerarse una invasión de tu intimidad. Pero hoy precisamente ha entrado un cliente y se ha quedado mirándola durante unos minutos. Me ha dicho que era la imagen perfecta de la paz y la tranquilidad. Me ha pedido una copia, pero obviamente le he dicho que era imposible. Y ahora llevaba yo unos minutos mirándola y se me ha ocurrido llamarte. Pero te estaba imaginando en esa postura, con una mano bajo tu cara, la otra sobre la almohada, y he pensado que a lo mejor estabas dormida, y sería un crimen despertarte porque siempre duermes así. Así que he preferido escribirte esto que te enseñaré cuando despiertes.