Hubo un segundo ayer en el que me miraste como antes

Hubo un segundo ayer en el que me miraste como antes. Tal vez tu no te diste cuenta, y eso es lo más importante, porque significa que sin pensarlo, me sigues teniendo el mismo cariño. Fue fugaz, imperceptible casi, pero el destino quiso que yo girase la cabeza hacia ti y notar el fuego de tu mirada. Luego cuando te marchaste, ni siquiera te despediste, pero adivino que en cuanto llegaste a casa, te acostaste y cerraste los ojos, te vino mi mirada a la mente. Sueño con que soñaras que no fue un sueño.