Es el sudor de tu cuerpo el que me empapa

Es el sudor de tu cuerpo el que me empapa. Y te noto cercana y calurosa a escasos centímetros de mi, y ahora no deseas mi roce porque estás agotada, como yo. Y tan solo hace unos minutos solo ansiábamos nuestras manos sobre nuestros cuerpos, nuestras lenguas por nuestros rincones y nuestra pasión como única bandera.
Y tu sudor me reconforta ahora porque es como llevarte encima todavía, y noto que me estás besando con tu mirada. La mía está, de nuevo, desordenando tu pelo y diciéndote lo que solo tu y yo sabemos.

Te he dedicado una calle

Te he dedicado una calle. La misma en la que te besé por primera vez. Ahora cada vez que paso busco tus labios para posar los míos, pero no los encuentro. Voy a cerrar la calle y me voy a quedar dentro hasta que pases. Siempre será mejor esperar un beso tuyo aunque tarde, que ver pasar anónimos por una calle que solo nos pertenece a los dos.

Quiero besarte

Hasta que me quemen lo labios quiero besarte

hasta que no sepa quien soy

hasta que me duelan los ojos de tenerlos cerrados

hasta que se aparten las nubes, quiero besarte

 

Hasta que visitemos las estrellas

hasta que mi lengua se duerma en tus huecos, quiero besarte

hasta que no haya día ni noche

hasta que suenen violines mientras te beso, quiero besarte

 

Quiero besarte hasta que no haya rosas que regalarte

hasta que cambie mi nombre

hasta que se paren las guerras

hasta que duela besarte, quiero besarte.

 

Hasta que no haya más besos en la tierra

quiero besarte hasta que cesen las mareas

hasta que no haya arena en las playas, quiero besarte

hasta que desgaste mis manos en tu cintura

 

Quiero besarte hasta que lloren las piedras

hasta que toquemos la luna con las manos, quiero besarte

hasta que el infinito sea pequeño

quiero besarte hasta que sea delito besarte.

 

Hasta que no haya nadie en el universo

hasta que ni la fuerza más descomunal logre separarme de tus labios

quiero besarte hasta que no quiera besarte

hasta que no tenga recuerdos sino es el de tus labios.

Bella

Bella, dices

Como se nota que no la conoces como yo, amigo.

Bella es cuando está dormida, cuando está ausente, cuando está preocupada

Bella es cuando se enfada, cuando me reprocha, cuando se concentra

Bella es cuando está trabajando

El resto del tiempo es una preciosa mujer a la que amo, una maravillosa pareja a la que venero, una fantástica madre a la que envidio, una apasionada amante que me cautiva, una trabajadora incansable, una hermosa persona que está por encima de todo lo que soñé.

Bella, dices, amigo. No tendré palabras ni tiempo en esta vida para llegar a colmarla como se merece.